A medida que avanzo en pos de lograr esta meta propuesta, he podido ver más claramente lo mucho que nos parecemos a ese pueblo elegido originalmente por Dios. Pueblo para con el cual su misericordia no tiene fin. En lo que hemos leído hasta el momento podemos notar como ese pueblo escogido ha recibido incontables bendiciones de Dios, aun cuando estos persisten en serle infiel yendo tras otros dioses y haciendo cuantas cosas se pudieran hacer que no agradan a Dios. No obstante, Dios siempre ha mostrado misericordia para con ellos así como la ha mostrado hasta hoy para con nosotros.
En el Capitulo 12 versículos del 19-25 de libro de 1era. de Samuel, leí algo que me gustó mucho y he querido compartir con ustedes.
19 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros.
20 Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón.
21 No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.
22 Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.
23 Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.
24 Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.
25 Más si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.
El objetivo es que nos mantengamos libre de pecado, pero si llegáramos a pecar, ten esto que has leído muy presente y no te alejes del Señor nuestro Dios que es grande en Misericordia. Después que pecamos, el enemigo siempre se aprovechara de la situación para echarle más leña al fuego a fin de que te sientas tan culpable que creas entender que no eres merecedor del perdón de Dios. Justo en este momento es cuando debes hacer tuya esta poderosa palabra, humillándote ante Dios, pidiéndole perdón, levantándote y retomado el camino en pos de la vos de Jehová.
No hay comentarios:
Publicar un comentario